El director general de Medio Natural, Alberto Contreras, presidió en Beceite la celebración del 40 aniversario de la creación de la Reserva de Caza de los Puertos de Tortosa y Beceite. El Gobierno de Aragón, que ocupa la presidencia de la Junta Consultiva que gestiona este espacio, organizó el acto en el que también participaron representantes de los gobiernos de Cataluña y de Valenciana. Contreras destacó que "esta gestión demuestra la madurez de las Comunidades Autónomas por gestionar sus competencias en beneficio de la conservación y desarrollo sostenible del territorio". Contreras subrayó que "la buena experiencia de las Reservas de Caza ha hecho que el Gobierno de Aragón vaya a crear una nueva, en las Masías de Ejulve".
La charla sobre la historia de la reserva impartida por Antonio Monzón, primer director del espacio, inauguró la conmemoración en la que se reconoció la labor de directores, guardas y otros cargos vinculados con este espacio a lo largo de cuatro décadas.
La Reserva de Caza Los Puertos de Tortosa y Beceite supone un singular modelo de gestión, ya que abarca territorio de tres provincias: Castellón, Tarragona y Teruel y de tres comunidades distintas. Cuenta con una extensión de más de 28.000 hectáreas, 4.300 de ellas en Teruel. La especie principal es la cabra montés, de la subespecie Cabra pyrenaica hispanica, de la que se contabiliza una población de de 4.000 ejemplares.
Creada en 1966, la Reserva está situada en el extremo oriental del sistema Ibérico con conexión con la sierra Litoral, a la derecha del Ebro. Incluye nueve municipios: Beceite, Roquetes, Mas de Barberans, Tortosa, La Sénia, Alfara de Carles, Horta de Sant Joan, Arnes y Poblad e Benifassá, en cuatro comarcas: Matarraña/ Matarranya, Terra Alta, Baix Ebre y Montsi .
La gestión de la Reserva se realiza de manera conjunta a través de la Junta Consultiva y el Consejo de Administración y es el Gobierno de Aragón quien ostenta la presidencia. Dentro de esta gestión se concibe que sean tres los directores técnicos, uno por comunidad, para redactar y ejecutar cada año el plan técnico. A través de este plan se establece el número de permisos por modalidad (trofeo y selectivas de macho y hembra), según la evolución de la población de la cabra.
Este Plan también se ocupa del seguimiento del estado sanitario de la población cinegética, así como las batidas de jabalí, reintroducción del corzo, técnicas de radioseguimiento de las especies cinegéticas y fauna protegida, vigilancia contra el furtivismo o recuperación y mejora de zonas de pasto.
La población de cabra montés en la Reserva se cifra en unos 4.000 ejemplares. Los objetivos de la Dirección Técnica son adaptar la densidad de población a las posibilidades del hábitat, estructurar la población por edades, equilibrar el ratio de sexos y mejorar la calidad de los trofeos. Por ello, se ha controlado la población, lo que favorece su crecimiento en los terrenos colindantes y muchas de ellas son ya objeto de aprovechamiento cinegético.
El periodo hábil para la caza de cabra montés es de marzo hasta primeros de junio y de primeros de octubre a finales de diciembre.
Los cazadores locales cuentan con ventajas y descuentos en las cuotas iniciales y complementarias que se pagan según el trofeo. Los ingresos por la venta de los permisos revierte en las administraciones locales. El jabalí es la especie secundaria y en los últimos años se ha introducido el corzo en zonas no ocupadas por la cabra, aunque todavía no se ha autorizado su caza.