Ángel Burbano
Ángel Burbano es uno de esos seres conquistados por lo digital. Con el poder de la imagen como bandera en una sociedad viciada por los ojos, desde su nacimiento zaragozano en 1974 ha vivido entre la realidad y la ensoñación que caracteriza su obra.
Pertenece también al medio radiofónico, creador de imágenes, y al literario, el reducto de la imaginación.
Del laboratorio alquímico de la fotografía saltó al laboratorio digital que todo ordenador muestra. Sin caer, eso sí, en derroteros infográficos, trabaja tanto el reportaje como la fotografía artística. Su "arma" es la cámara. No la desenfunda sin razón ni la guarda con deshonor. Explorador de lo que se ve como todo fotógrafo, pero ante todo voyeurista. La curiosidad periodística se transforma en voyeurismo, todo fotógrafo lo es, y se sacia con la ampliación de horizontes artísticos que sin dudarlo, caben en un papel fotográfico. Es el poder de la imagen, sea píxel o grano. Eso es vida en su obra artística que intenta ser sincera, bella y directa aunque a veces intrincada.
La Serie Roja y El Muro, son dos buenos ejemplos. La sugerencia femenina, con ardor entre el fetiche y la sublimación. Y el simbolismo, casi místico, de un conglomerado de cemento y ladrillo. Es la representación de la imaginación frente a un tributo, en estos casos la mujer, y su contemporaneidad.
Homo finit, opera manent.
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