Empezaste esta serie de renderizados hace tres años.
Sí, la serie arrancó en el 2001. Como ves funciona por módulos, como si
fuera una excavación. Al igual que en una catedral real se van superponiendo
los estilos arquitectónicos a lo largo de los siglos, yo presento estos tres ambientes tan distintos de mi catedral.
Uno muy oscuro, otro muy luminoso y uno de ellos muy futurista e industrial...
Éste último sería el presente/futuro y es que la serie responde a mi motivación principal: protestar y protestar contra los de siempre, que incluso hoy en día lo mantienen todo bien atado. He concebido estas imágenes como un homenaje a todas las víctimas del fanatismo.
¿La imagen es completamente tridimensional, incluso la ambientación y el humo?
Son renderizados 3D puros y duros, no hay ningún filtro ni la imagen se ha retocado de ninguna forma. Creado el espacio tridimensional estas imágenes son capturas de cámara en el interior de esos espacios.
¿Qué equipo necesitas para este tipo de trabajo?
Empleo Softimage y ocasionalmente, y para hacer algún retoque mínimo en estas capturas, Photoshop. He utilizado sólo un ordenador, un Pentium III con 1 giga de RAM.
¿No se te ha quedado pequeño el ordenador para este tipo de tarea?
Tiene ya un par de años. Lo dejo días enteros encendido procesando las imágenes... afortunadamente tengo buenos amigos y de vez en cuando me doy un paseo por el laboratorio digital de uno de ellos y puedo utilizar sus ordenadores para tareas puntuales.
Empezaste muy pronto con la imagen digital.
A principios de los 80 con el Spectrum de 48k -lo que dibujábamos entonces casi ni se
veía ni se sabía lo que era-. Luego vino el Amiga y después comencé a utilizar el PC con 3D Studio y Photoshop. Ahora utilizo principalmente Softimage. He pasado por las cuatro generaciones de infografía. Y ya estoy estudiando algunas herramientas de la quinta.
¿Por qué dejaste la pintura?
Empecé como pintor pero me cansé. No me gustaba mucho lo que se hacía entonces (principios de los 80) y me compre mi primer ordenador para pasarme al dibujo digital y la infografía, que entonces, claro, ni siquiera se llamaba así. Mucha gente me dijo que era una locura, pero ya ves, ahora es algo muy cotidiano. Y a nivel comercial tiene un futuro enorme. No se concibe la televisión, el cine, los videojuegos o multitud de otras aplicaciones técnicas de alto nivel gráfico, sin ella.
¿No tiene futuro a nivel artístico?
Mucha gente no lo acepta y hay quien sigue pensando que no es arte, pero en realidad el principal problema es la salida comercial. Lo que yo podría vender en una exposición serían copias de algo y eso es difícil de vender.
¿Entonces, no vives del arte?
No y tampoco tengo muchas pretensiones de exponer en una galería convencional. Ya he renunciado un poco a eso. Es muy problemático y muy caro.
¿Por qué?
Hay un problema claro de tamaño. Estos renderizados están pensados para un monitor normal e Internet es la forma de difundirlas. El interior de la catedral, por ejemplo, es un espacio de un millón de polígonos y unos 50 o 60 puntos de luz. Y eso que no es un espacio "acabado", solamente he creado una parte. Ampliar la imagen para exponerla en condiciones multiplicaría de tal forma la potencia de cálculo necesaria para mover el renderizado que necesitaría un laboratorio digital.