Carlos Pauner vuelve puntual a su cita. Con la llegada de la primavera, el alpinista aragonés ha comenzado una de sus nuevas aventuras en el Himalaya. El jacetano despegó ayer a las cuatro y media del aeropuerto de Zaragoza. El objetivo del himalayista de Montañeros de Aragón es hollar la cima de su noveno ochomil. En esta ocasión sus miradas están puestas en el Manaslu, la denominada montaña del espíritu, de 8.163 metros de altitud.
Larga ha sido la espera desde que Carlos Pauner conquistara el pasado 1 de mayo el Dhaulagiri. Han pasado once meses en los que al oscense le dio tiempo de sufrir un principio de edema cerebral a pocos metros de la cima del Lothse, unos días más tarde de subir su octavo ochomil.
También tiene en su lista de oro el Makalu, el K-2, el Cho Oyu, el Nanga Parbat, el Kangchenjunga, el Gasherbrum I y el Broad Peak junto a multitud de vivencias en sus queridas montañas asiáticas. Ahora regresa al Nepal con fuerzas renovadas junto a su amigo Javier Pérez, que le ha acompañado en seis expediciones, pero que todavía no ha subido ninguna montaña de 8.000 metros.
En esta ocasión, la expedición contará con el apoyo y la presencia en el campo base del doctor Morandeira y de la doctora María Antonia Nerín. Esos días imparten un curso para médicos en Katmandú. Los facultativos les realizarán pruebas médicas en el campo base para constatar su buena forma física. Pauner y Pérez compartirán permiso con unos montañeros alemanes.
Jesús Sánchez, secretario general técnico de la Consejería de Presidencia del Gobierno de Aragón, dio la bandera de Aragón a los dos montañeros antes de que despegara su vuelo con destino a Madrid. "Con la bandera de Aragón llevo siempre a mi tierra en el corazón. La bandera espero que venga con nosotros hasta la misma cima". Pauner y Pérez esperaban llegar a Katmandú en el mediodía de hoy. "Esta noche (por ayer) cogemos el vuelo internacional a Qatar y después saltaremos a Katmandú. A continuación realizaremos cuatro días de gestiones en la capital nepalí". El trekking se prolongará durante una semana antes de llegar a las faldas de la octava montaña de la Tierra. "Pensamos llegar al campo base hacia el 5 de abril. Después de tres semanas de preparación, queremos alcanzar la cima a finales de abril o principios de mayo. El esquema es similar al del Dhaulagiri", dice Pauner.

Por otro lado, filmarán en Alta Definición todo cuanto suceda en esta expedición e intentarán realizar vídeoconferencias. "Nada es fácil allí, puesto que hacer funcionar los equipos a 5.000 metros, a muchos grados bajo cero y con un generador que va mal siempre es complicado. Pero es un reto interesante en este proyecto de divulgar las cosas que hacen los aragoneses en nombre de su tierra". Para Pauner, su amigo Javier Pérez tendrá un papel importantísimo en esta expedición. "Es el cámara de la expedición e intentaremos hacer una película como la del Dhaulagiri". dice Pauner.
El Manaslu sólo lo ha subido un aragonés. Fue el recordado Pepe Garcés el año 99 junto a los hermanos Iñurrategui. "Es una montaña con mucha nieve y mucho hielo. Es peligrosa en estas circunstancias. Pero en buenas condiciones no es una montaña extraordinariamente difícil como el Annapurna o el Kangchen. Pero en malas condiciones es una montaña con mucho riesgo", apunta el alpinista oscense.
Javier Pérez vuelve a las grandes montañas con una ilusión enorme. "Llevo entrenando desde el otoño. Espero que la película sea tan buena como la del Dhaulagiri y espero filmarle a Carlos hasta la misma cima". Sobre el Manaslu, Pérez piensa que "si está con mucha nieve, el riesgo de avalanchas es muy grande. Lo peor es hasta el campo II. El día de cima es relativamente sencillo. Es una rampa de nieve que no es tan difícil como la parte de abajo, que tiene numerosos seracs y tramos verticales", apunta Pérez.