Candidatura/ Las claves
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Sergio Pérez (El Periódico de Aragón)
El proyecto olímpico de Jaca 2010 se sustenta sobre la base de dos aspiraciones
defendidas con anhelo y obcecación por la candidatura aragonesa: la vuelta de
los Juegos Olímpicos de Invierno a la montaña, su entorno natural, siguiendo,
por ejemplo, el modelo de Lillehammer-94; y el deseo e incluso necesidad de que
los Pirineos, la segunda cordillera más importante de Europa, acojan por
fin un evento de estas características. Sobre esos dos puntos se ha edificado la
ilusión de un proyecto que, ayer, contra pronóstico, dio el primer paso en el sueño
de la carrera olímpica. Pero, ¿qué quiere hacer Jaca si alberga semejante acontecimiento?,
¿qué pretende?, ¿cuál es su proyecto deportivo? Estas son sus líneas maestras.
Un territorio central de 150 kilómetros cuadrados
El proyecto sobre el que trabaja Jaca 2010, que ha previsto la hipotética celebración
de los Juegos entre el 6 y el 21 de febrero de aquel año, se sujeta en la
idea del territorio olímpico central , un espacio de terreno delimitado por el rectángulo
que definen Villanúa, Jaca, Sabiñánigo y Biescas. Se trata de un área de
150 kilómetros cuadrados que toma a la capital de la Jacetania como punto
de referencia. Desde ese centro de operaciones hasta cualquiera de las subsedes
no habría en la fecha de celebración del acontecimiento, en ningún caso, más de
media hora de camino.
La diversificación de los escenarios, la creencia de que los Pirineos se merecen
unos Juegos y las enormes posibilidades que la propia naturaleza ofrece en un entorno
majestuoso acaban de construir la base de un proyecto ambicioso que ha sido
realizado por Manuel Fonseca. El director gerente de Jaca 2010 es un hombre
meticuloso y prestigioso. No en vano es exsecretario general del COE y exdirector
general de Deportes del Consejo Superior y de Barcelona-92. Y a nadie hay que recordarle
el éxito de aquellos Juegos.
Una Villa Olímpica para más de 3.500 personas
El modelo que se ha seguido para la elaboración del proyecto de Villa Olímpica
es el mejor: el de Barcelona-92. En el caso de que resultara elegida como
sede para albergar los Juegos Olímpicos del año 2010, Jaca sería el escenario de
las ceremonias de apertura y de clausura, y acogería además una Villa con una capacidad
para más de 3.500 participantes, que es el volumen de personas que un evento
de este tipo mueve a su alrededor. Cerler, al ser la sede más alejada, contaría
también con alojamientos para 500 deportistas, con lo que allí, en el Valle
de Benasque, se crearía una pequeña subsede. Además, existiría la posibilidad de
alojar a los atletas de fondo y biathlon en las proximidades de La Partacua si así
lo decidieran las Federaciones Internacionales.
La Villa Olímpica se construiría en Jaca, pero para poder recibir al ingente número
de personas que acudirían a presenciar los Juegos Olímpicos, Manuel Fonseca y su
equipo han pensado en una fórmula alternativa para ser efectivos y evitar males
futuros: se trata de crear un sistema apoyado en multitud de pequeños núcleos
que huirían de los macrocentros turísticos. De esta manera, el efecto negativo
e hipotético de desuso tras los Juegos de todas esas instalaciones quedaría aniquilado.
Lo llaman el sistema de ciudades.
La protección y respeto por el medio ambiente
Una de las principales molestías con las que se ha encontrado la candidatura de
Granada ha sido la labor de desgaste que han llevado a cabo los Ecologistas, que
ayer mismo se felicitaron por la no elección de la ciudad andaluza. En el anteproyecto
de Jaca 2010 se recogía en el tomo número 5 una amplia reflexión y un generoso plan
de acción respetuoso con el medio ambiente. Eso es lo que defienden en la candidatura
aragonesa que hablan, de modo eufemístico, del objetivo del desarrollo sostenible
para decir, en realidad, la defensa y protección del medio ambiente.
Jaca 2010 no contempla la construcción de ninguna estación de
esquí nueva, con todo lo que ello acarrea. Además, trataría de fomentar la
recuperación de pueblos abandonados en los que albergar a personas y deportistas,
y que luego podrían servir como reclamo para el turismo rural. La apuesta por el
reciclaje, por el máximo aprovechamiento de la energía, por la arquitectura
bioclimática y por la recuperación selectiva de residuos una vez disputados
los Juegos son otros de los puntos que el proyecto aragonés ha hecho suyos para
defender su cuidado con el medio ambiente.
Escenarios diversos y de gran cualificación
Otra de las grandes ventajas de Jaca 2010 con respecto a la opción que defendía
Granada subyace en la diversificación de las distintas pruebas. El Pirineo
ofrece hoy en día once áreas esquiables en las que, salvo rarísima excepción,
se garantiza la presencia de nieve natural. Los Juegos se sustentarían sobre el
binomio Jaca-Sabiñánigo y tanto Huesca como Cerler asumirían también un protagonismo
evidente. Jaca acogería las ceremonias de apertura y clausura así
como la competición de hockey hielo, para lo que sería imprescindible la
construcción de un nuevo pabellón (este punto está considerado por los padres
del proyecto como indispensable). La capital del Serrablo contaría con toda la infraestructura
de prensa y TV, además de las pruebas cortas de patinaje de velocidad y artístico.
El esquí alpino, el plato fuerte de unos Juegos de Invierno, se celebraría
en Cerler, mientras que el resto de los deportes se repartirían por el privilegiado
territorio pirenaico del siguiente modo:
· Candanchú: biatlón, los saltos de esquí y la combinada nórdica.
· Panticosa: el bobsleigh y el luge; Canfranc, el curling.
· Tramacastilla, en La Partacua, y Piedrafita de Jaca: se
construiría una nueva estación de nórdico para el esquí de fondo.
· Formigal: esquí artístico.
· Astún: snowboard y otras modalidades sobre tabla de nieve.
· Sallent de Gállego: el hockey sobre hielo en un nuevo recinto.
· Huesca: patinaje de velocidad.
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