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La compañía automovilística alemana Opel -filial de General Motors- anunció
ayer miércoles 15 de agosto un duro plan de reestructuración que prevé
la reducción de la producción en un 15% y un ahorro de costes de 2.000
millones de euros (332.772 millones de pesetas) hasta el 2003, aunque dejó
en suspenso hasta septiembre su decisión sobre el cierre de alguna planta europea,
entre las que se encuentra la de Figueruelas (Zaragoza).
De
la posibilidad del cierre sólo se salva la central, Rüsselsheim
(Alemania). El presidente de Opel, Carl-Peter Forster, se
reunió ayer miércoles 15 de agosto en Rüsselsheim con representantes
de los comités de empresa de Opel de toda Europa, entre los que
se encuentra el aragonés Fernando Bolea, para informarles de las
directrices principales del plan Olympia, elaborado para poner fin
a las pérdidas que Opel viene experimentando.
El
año pasado la compañía registró unas pérdidas operativas de unos 83.554 millones
de pesetas y este año espera perder alrededor de 250 millones (41.596 millones
de pesetas). Con Olympia, Opel quiere empezar a obtener beneficios en el 2003.
La compañía ha elaborado un plan que incluye ocho alternativas.
Algunas
de ellas comprenden cierres de plantas y todas las plantas están
afectadas por estas alternativas por igual. Carl-Peter Forster
reconoció que "el cierre de una fábrica es más barato que recortar
la producción en varias, pero contraproducente para la imagen de
la empresa y para sus trabajadores". Y afirmó que "no se
habla de despidos" en producción, pero que la firma "tendrá
que separarse" de varios miles de empleados de este área.
Según
informó ayer el jefe de personal de Opel, Norbert Küpper,
"el cierre de Figueruelas se contempla en las alternativas que
barajamos, pero también el de cualquiera de las otras plantas europeas".
DONDE ENTRA LA TIJERA
Opel
prevé que la negociación entre la empresa y los interlocutores sociales se prolongará
hasta finales de septiembre. Una vez determinados los detalles del plan definitivo
se hará público cuál de las plantas se cierra, si es que se cierra alguna.
En dos o tres semanas se podrá adivinar por dónde van los tiros. El plan Olympia,
que comprende un reposicionamiento de la marca, el desarrollo de nuevos modelos,
un impulso publicitario y de imagen y la reducción de los tiempos de entrega,
tiene su punto más conflictivo en el desmantelamiento de sobrecapacidades.
Opel produce cada año entre 300.000 y 350.000 vehículos más de los que necesita,
lo que supone un 15% de la producción. Por ello, propone recortes de producción
en las quince plantas que posee en Europa o el cierre de una de ellas.
La prensa alemana especula sobre el desmantelamiento de la fábrica de Amberes
(Bélgica). El semanario económico Wirtschaftswoche hablaba de Azambuja
(Portugal). En contra de Amberes juega el hecho de que en esta planta se monta
el Astra, modelo que también se fabrica en Ellesmere Port (Gran Bretaña)
y en la planta alemana de Bochum, lo cual convierte a Amberes en relativamente
prescindible. Forster
quiso dejar claro ayer que Olympia es un programa de recortes a nivel europeo
en el que también está comprendido GM. Uno de los objetivos es buscar y eliminar
las duplicidades entre GM y Opel en Europa. Opel
tiene previsto reducir gastos en material y vender partes de la empresa
a sus proveedores. De los 2.000 millones de euros de ahorro, mil se ahorrarán
en el sector de material y recortando a la mitad el número de concesionarios en
Europa. Según
explicó ayer en un comunicado Opel España, entre las medidas se encuentra ampliar
la presencia de las submarcas OPC y ECO, mantener su posición de liderazgo en
ventas electrónicas, reestructurar la organización de distribución en Alemania,
la búsqueda de cooperaciones con socios externos en áreas como la fabricación
de componentes y la reestructuración de las áreas de ventas y administración.
[Los
sindicatos, firmes] >>Puede
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Futuro de GM en Figueruelas
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