A lo largo de muchos siglos se ha considerado el espárrago como
uno de los manjares más apreciados. Proviene de una planta llamada esparguera
cuyos frutos son denominados espárragos.
La Denominación
Específica Espárrago de Navarra fue reconocida el 13 de julio de 1993.
La zona por excelencia para el cultivo de este producto es la ribera del Ebro.
Terrenos ubicados en Aragón, Navarra y La Rioja son considerados aptos por el
Consejo Regulador y más concretamente en nuestra comunidad municipios como: Berdún,
Bardenas-Cinco Villas, Tarazona, Borja, Alta Ribera del Ebro y Jacetania.
Un total de hasta 42 municipios que están incluidos dentro de los 188 ayuntamientos
que están amparados por la Denominación.
Las características
principales de este espárrago son por ejemplo: su color blanco, textura suave
y poco fibrosa, la longitud y el grosor pueden variar. Como dato curioso mencionaremos
su bajo índice en calorías y su poder laxante y diurético. Normalmente
las explotaciones suelen ser familiares y las recolecciones son manuales garantizando
así todo el sabor, así como los exhaustivos controles de selección y manipulación
hasta llegar a nuestros hogares.
El espárrago pasa en el mismos
día de su recogida en el campo a la lata sin pérdidas en sus propiedades
y sin aumento de fibrosidad. Para distinguir la procedencia nos fijaremos en que
el envase lleve el logotipo, y la contraetiqueta especificará el lugar donde está
llevado a cabo su producción y manipulación. La comercialización puede realizarse
siendo el producto fresco, congelado o en conserva.