La ´resaca´ de las fiestas.Una oportunidad perdidaTanto el programa musical del Pilar, que ha repetido esquemas con grupos nacionales ´de batalla´ mil veces vistos, como el de la Expo, han carecido de una gran estrella internacional que concitara la atención del país.GARZA AGUERRI ZARAGOZA (15/10/2008)  Sin una gran estrella que haya concitado la atención del panorama musical español durante las fiestas del Pilar y con una programación en la Expo interesante pero solapada por la dimensión del propio evento internacional, la sensación es que Zaragoza ha perdido durante el 2008 una gran oportunidad para asentar su posición como escenario de grandes eventos musicales.
Si bien es cierto que la Expo reunió a importantes nombres de la música nacional e internacional que, en muchos casos, no hubiesen recalado en la ciudad, también es cierto que se ha echado en falta una gran figura que, por sí sola, hubiese llenado un estadio, dando así una dimensión extra al evento. Y más cuando este verano ha sido pródigo en giras internacionales en nuestro país, por donde han pasado desde Madonna y Springsteen a Rem, Tom Waits o Radiohead, por poner ejemplos.
De todas las formas, el verdadero pinchazo musical se ha vivido en las fiestas, con una programación repetitiva con respecto a años anteriores basada en los nombres más populares del pop rock español, que son, al fin y al cabo los que llenan recintos festivos. Con la salvedad de que el año pasado los dos conciertos de Héroes del Silencio otorgaron a los pilares esa dimensión nacional.
Las opiniones respecto a las fiestas, de todas las formas, son dispares, pues hay quien, como Rubén Scaramuzzino, director de la revista Zona de Obras, opina que "en fiestas no tiene demasiado sentido hacer una buena programación, porque la gente va a otra cosa"; a otros como el músico Gabriel Sopeña que lamenta que en el Pilar "haya una programación tan flojísima e incoherente para una ciudad que quiere posicionarse en el mundo de la música; es verdad que se sale de la Expo, pero una cosa no tiene que quitar la otra cuando de verdad se aspira a algo. Barcelona, con la Mercè, o Madrid en San Isidro cuidan más el apartado musical".
En este sentido, el cantautor Joaquín Carbonell solicita "un poquito más de riesgo también en fiestas, pues si no nos quedamos en el sota, caballo y rey, es decir, Manolo García, El Canto del Loco y Estopa, y traer eso es muy fácil".
La Expo, de igual forma, también se ve ahora como una oportunidad desaprovechada, aunque desde diversos ángulos. El músico Mariano Casanova critica precisamente el programa, "que ha estado flojo para lo que debería haber sido, pues ha faltado una gran estrella internacional, más cuando han pasado este verano muchos grandes por España. Aquí, es cierto, vino Dylan, pero hoy está decadente y es de segunda o tercera fila, no nos engañemos". Y lo mismo apunta Scaramuzzino, quien asegura que "la programación musical de la Expo no me gustó, esperaba más", aunque apunta otra variante en la que muchos coinciden: "Hubo conciertos muy interesantes, como el de Mercedes Sosa y León Gieco, pero los difuminó la propia dimensión de la Expo".
Lo mismo opinan Carbonell y Sopeña, con la diferencia de que salvan la programación. "En general tuvo un programa de calidad, pero la magnitud del evento camufló los conciertos que quizá en solitario hubiesen tenido más interés porque se hubieran publicitado mejor", dice Sopeña. Y Carbonell remata: "La Expo aportó figuras como Blades, Morente o Björk que quizá si no no hubiesen venido, pero la Expo lo tapó todo. Aún así, faltó Madonna".
BALANCE.Alta participación en unos pilares marcados por la crisis y la lluviaCasi todos los recintos festivos superaron las cifras de asistencia con respecto al año pasado.Los feriantes y los hosteleros se quejan de que el consumo de la gente ha disminuido notablemente.DANIEL MONSERRAT (14/10/2008)  Si el año pasado se batieron todos los records durante las Fiestas del Pilar, este año la gente ha vuelto a responder de una manera espectacular batiendo la mayoría de los topes que se habían alcanzado en octubre del 2007. Interpeñas (más de 200.000 personas), Valdespartera (100.000), los conciertos de Independencia (200.000), el parque de los Insectos (90.000), el de las marionetas (26.000), el frente fluvial (65.000), los escenarios de las plazas y la Feria General de Zaragoza (200.000), por destacar algunos, presentan cifras abrumadoras. Quizá el único acto que quedó deslucido, y aún así congregó a más de 200.000 personas, fue la Ofrenda de Flores debido a la fuerte lluvia.
Otra cuestión es que bien podría hablarse de dos pilares distintos, el que se vivió hasta el jueves, día 10 (quizá exceptuando el primer sábado de fiestas) y el que se ha celebrado desde el jueves hasta ayer, que es donde se sustentan estas cifras.
Buena prueba de que los zaragozanos se han volcado con el Pilar de este año, son los datos que presenta el transporte público. A falta de cerrar los últimos días, los autobuses urbanos han transportado a más de 4.200.000 viajeros, lo que supone un 5% más respecto al 2007. Como contrapunto negativo, están los actos vandálicos que han causado daños en más de 30 vehículos por valor de más de 25.000 euros.
Más allá de la altísima participación en prácticamente todos los actos, la crisis económica ha hecho mella en el bolsillo de los ciudadanos. "El coste del tíquet medio ha descendido considerablemente. Con el mismo número de gente, se ha gastado mucho menos. La gente ha consumido con el freno de mano puesto", explica José Luis Izuel, presidente de Horeca, que va más allá de la crisis. "Desde luego, no ha ayudado ni el día en que ha caído el Pilar, ya que al ser domingo no había puente y eso se resiente en los visitantes, ni el tiempo. Con el aguacero que cayó el día del Pilar, la gente salió menos a la calle y eso ha provocado un descenso de ventas".
Pero el de la restauración no es el único sector que ha notado un descenso del consumo. Los feriantes también se han visto afectados por la crisis: "Este año ha venido muchísima gente pero la alegría que había otros años no la hemos visto", asegura el presidente de la asociación, Javier Molina. Y eso, en su opinión, es debido, además de a la crisis, a que durante los días laborables, el recinto ha estado más vacío. "No llego a entender como los niños tienen que ir al colegio por la mañana y por la tarde en fiestas. Eso no nos ayuda para nada". Aún así, Molina confía en que durante esta semana en que aún permanecerán abiertos, "la cosa mejore".
JORNADA FINAL.Los zaragozanos se toman ´la revancha´ en el último díaEl buen tiempo favoreció la presencia masiva de público
en las calles.Carmen París y los fuegos cerraron
las fiestas ante miles de personas.EL PERIÓDICO (14/10/2008)  Después de que la lluvia desluciera el día grande de las fiestas, el sol salió en la jornada de regalo y los zaragozanos se tomaron la revancha desde el punto de la mañana. Había ganas y la gente se tiró a la calle en un lunes marcado por los actos al aire libre. Ya a las 11, en la plaza del Pilar, cientos de niños y mayores esperaban la salida de los cabezudos. Una plaza que una hora después se encontraba abarrotada por aquellos que hasta allí se habían acercado a ver la Ofrenda de Frutos o los que simplemente disfrutaban del ambiente y de paso veían lo bonita que había quedado la Virgen a pesar del agua caída el día anterior.
Pero no sólo era la plaza. Todo el recorrido de la Ofrenda de Frutos era un hervidero de gente. Paseo Independencia y calle Alfonso estaban prácticamente llenos y era necesario buscar rutas alternativas para llegar hasta el Pilar. El desfile de los oferentes era el principal atractivo para el público, que se congregaba junto a las vallas que marcaban el camino, pero no el único, ya que los puestos de los porches de Independencia y numerosos artistas callejeros aprovecharon el buen día para congregar a cientos de curiosos. La plaza de los Sitios y los puestos de la Gran Vía, incluidas las casetas de las casas regionales, también se vieron favorecidas por la agradable temperatura: "Junto al domingo pasado, esta siendo la mejor jornada", comentaban en una de estas casetas. El ambiente matinal, esta vez sí, era de día grande.
Pero si los zaragozanos disfrutaron de la mañana, la tarde no sólo no le fue a la zaga, sino que podría decirse que la superó. El Rosario de Cristal volvió a congregar en las arterias céntricas de la ciudad a miles de personas. El parque de los Insectos (Parque Delicias) y las ferias también vivieron una jornada de lo más agitada, ya que los niños estaban de fiesta y había que sacarle todo el jugo posible al día. Y aún faltaba la noche...
Carmen París abrió su particular puerta al escenario entonando las primeras palabras de la canción que da título a su último trabajo, Incubando. Todavía resonaban los ecos que el Rosario de Cristal había dejado un rato antes en la plaza del Pilar. Pronto, el sonido de los pasos se transformó en el de la jota mestiza de una Carmen París más cubana que nunca. De hecho, a Cuba saben sus últimas canciones, algo de lo que la propia cantante se enorgulleció mientras ponía música al poema que el cubano José Martí dedicó a Aragón. El zaragozano David Angulo salió al escenario para cantar junto a París 25 años, un tema que en el disco de la artista es de Santiago Auserón.
La actuación de la artista aragonesa fue el primer plato de un festín nocturno que continuó con una explosión de luz y sonido a orillas del río Ebro. El público decidió aprovechar la coyuntura y se hizo un hueco en la plaza con vistas a los fuegos artificiales de las doce. Allí se dieron cita parejas, amigos y algunas familias. Ninguno quiso desaprovechar la oportunidad de sacar el cachirulo a tomar el aire por última vez, antes de tener que guardarlo de nuevo en el armario. La música de Carmen París se apagó, pero rápidamente fue sustituida por la traca de petardos de colores, que, como otros años, dejaron a los asistentes con la boca abierta. La luz de las fiestas se apagó y con ellas todos los espectáculos, de forma que cada uno puso rumbo a su casa. En el cuello de algunos todavía estaba anudado el cachirulo, en un último gesto nostálgico que servía para resumir de la manera más sencilla posible diez días de fiestas tremendamente intensos.
Fin de fiestas.Un Rosario de luz, fervor y abanicosUn ligero bochorno acompañó la procesión de misterios y faroles y provocó medidas para paliarlo.  El clima pareció querer recompensar ayer a los zaragozanos la húmeda ofrenda de flores. Bajo un cielo despejado y con temperaturas veraniegas, el Rosario de Cristal brilló una vez más ante las miles de personas que se agrupaban a lo largo de todo el recorrido. El calor hizo que la tradición se mezclara con la supervivencia en una procesión plagada de abanicos, que creaban un susurro casi melodioso en los momentos de silencio del rosario transmitido por megafonía.
La lucha contra el calor provocó también molestias entre algunos sectores del público, no por el abanico, sino por la ligereza de ropa de algunos. "Está muy feo que se pongan camiseta de tirantes llevando el estandarte, tendrá que haber más respeto", afirma Lourdes, que acude todos los años a ver el Rosario. Junto a ella Carmen y Mari Cruz apoyan sus declaraciones, "hay cosas que se tienen que cuidar", y Lourdes concluye que "para salir así, mejor no se sale". Estas tres jubiladas confiesan que del rosario no se acuerdan mucho, pero que la procesión la ven todos los años.
No es este el caso de Siham y Daniela, dos estudiantes que ven el acto por primera vez. Daniela ya había visto los misterios en el museo cuatro veces, pues los considera "espectaculares". Se declara creyente y una curiosa coincidencia hace que las fiestas tomen otro carácter para ella: procede de un pueblo de Venezuela, Acarigüa, que también tiene a la Virgen del Pilar como patrona.
Siham no comparte esa devoción, su pelo cubierto rebela otras creencias, pero disfruta del Rosario casi tanto como su amiga. Lo que más le sorprenden son los trajes regionales, "especialmente los zapatos", precisa su amiga.
Para Juan los trajes son la razón de que asista al Rosario. "Yo vengo porque me gusta ver el traje típico aragonés, el sentimiento religioso va justísimo", confiesa. Por eso nunca ha salido a la procesión, además de tener otras razones. "Creo que hay mucha gente que sale para exhibirse, no lo hace por fervor religioso", comenta.
Entre todo el público que se haya de pie destaca una caja de frutas de Aragón con una señora encima. Es Pilar, una jubilada que acude también todos los años a ver la procesión pero a desde otro punto de vista, pues sus piernas, como las de muchos, no aguantan las más de dos horas de procesión. "Cuando viene la Virgen me levanto para verla bien", afirma.
Entre los muchos pasos es la carroza de la Hispanidad la preferida por muchos de los asistentes, si bien el Gozoso es el favorito de María Pilar. Vestida con traje regional, cuenta que todos los años sale en el Rosario, pero esta vez su marido no la ha querido acompañar y lo observa desde la acera."No me sigue ninguno, ni los niños ni el marido, qué se le va a hacer", comenta resignada. Laura ha tenido más suerte y ha salido en el Rosario con su pareja, Dani. "Yo salgo por devoción y él para acompañarme", indica. No pertenecen a ninguna cofradía, se han unido a la procesión cuando llegaron sin importarles dónde.
El lugar es importante para Josefa, que observa siempre la procesión desde el mismo punto del Coso y en una silla que le trae su hija. "Me gusta verlo desde aquí porque es justo cuando salen de San Vicente de Paul", explica. La perspectiva no parece tener tanta importancia cuando ya cae la noche y los faroles se convierten en estrellas a pie de calle. La más antigua tradición de las fiestas brilla de nuevo.
CONSECUENCIAS DE LA LLUVIA El agua que cayó la Ofrenda de Flores fue un escarmiento para muchas personas, que habiendo sufrido el estar pasados por agua durante varias horas no quisieron tentar a la suerte y tener el mismo destino. Es el caso de Mari Carmen, que sale siempre salida de baturra con la cofradía de espinas. "En la ofrenda de flores nos mojamos mucho y con la niña pequeña no quería volver a pasarlo", cuenta.
Fin de fiestas.Trece trofeos y 10.000 personas menos en los tendidos de la plazaDiego Ventura, El Fandi y Enrique Ponce abrieron la puerta grande.Los ejemplares de Fuente Ymbro y Núñez del Cuvillo resultaron los mejores.Un total de 13 orejas se ha cortado en la feria taurina del Pilar que terminó ayer, a la que asistieron unos 10.000 espectadores menos que el año pasado. La mejor tarde del ciclo resultó ser la corrida de rejones en la que Diego Ventura cortó cuatro orejas. También se llevó su trofeo Luis Bolívar, y a punto estuvo de tocar pelo Sebastián Castella.
El corte masivo de orejas no llegaría hasta el día 10, en el que El Juli y El Cid se llevaron una oreja cada uno, y David Fandila El Fandi --tras convertir La Misericordia en Fandilanda-- cortó tres orejas. Ponce se llevó dos orejas el día 11.
En el aspecto ganadero, las vacadas de Dolores Aguirre, Conde de la Corte, Adolfo Martín y Valdefresno tuvieron toros que merecieron bastante mejor trato y llegar al desolladero desorejados.
César Jiménez, Matías Tejela y Daniel Luque no se merecieron actuar con los toros de Fuente Ymbro.
Las corridas de las ganaderías Los Espartales, Núñez del Cuvillo y El Torreón permitieron a sus matadores obtener destacadas y premiadas actuaciones.
La nota negativa la pusieron las vacadas de Daniel Ruiz Yagüe, La Campana, El Pilar y Zalduendo, que en la corrida de Morante de la Puebla del día 12 no permitieron ningún lucimiento.
Las faenas que pasarán a la historia de la plaza son las dos de Diego Ventura; El Cid, a su segundo; Ponce y Sebastián Castella (ambas a su segundo); pero la de El Fandi, lo dudo.
El equipo médico también ha tenido su especial ocupación por cuanto dos banderilleros, Francisco Javier González y Manuel Bueno, se han visto en la enfermería de la plaza en manos del doctor Valcarreres, tras sufrir sendas cornadas.
Entre los banderilleros hay que destacar la actuación de Pepín Monje, Francisco Javier Rodríguez, Gustavo García, Raúl Adrada, Gustavo García de Bolívar, Alcalareño y Antonio Navarro. Y entre los picadores, a Antonio García y Carlos Pérez.
Entre los matadores aragoneses, lo único destacable corrió de la mano de Jesús Millán y Serranito, mientras que Mari Paz Vega y Alberto Álvarez, lamentablemente, defraudaron las esperanzas del aficionado.
Día de flores y moños trenzadosLa Ofrenda exige unos rituales de belleza que colapsan peluquerías y floristerías el día previo.E. NAVARROeparagon@elperiodico.com (12/10/2008) Hoy es día de Ofrenda. Cachirulo a la cabeza, golpe de mantón y pololos al viento. Todo está dispuesto para salir a la calle en procesión y convertir la nueva Zaragoza en una vieja fotografía en sepia del pasado. Todos los detalles están perfectamente atados: ropa de baturro de pura cepa, castañuelas para que los niños se desfoguen en la calle, el ramo de flores y los pelos perfectamente agarrados en un moño tradicional.
Ninguno de estos detalles se pueden dejar al azar. La Ofrenda de flores viene acompañada de una parafernalia sin la cual el look pilarista no está completo. Hay que vestirse y peinarse según marcaban las tendencias de la época, sin descuidar, claro está, el complemento más importante: las flores para la Virgen. Los 12 de octubre, fecha de fiesta casi obligada para muchos, son sinónimo de trabajo --duro, además-- y estrés para muchos otros.
Una y media del mediodía del 11 de octubre. A menos de veinticuatro horas para la gran cita, en la floristería Marbid, situada en Hernán Cortés, los dependientes no dan abasto. Y no porque sean pocos trabajando, precisamente. Una fila de más de siete personas espera pacientemente a que se haga su turno. Algunos han sido previsores y vienen con el encargo hecho. Otros prefieren ver in situ cómo preparan su ramo de flores. Los clásicos piden claveles. Los más atrevidos, rosas y margaritas. Conchita, dependienta de esta tienda, explica que los claveles rojos alcanzan estos días el número uno en la lista de variedad de flores más vendidas.
"¡Y yo con estos pelos!", habrán pensado muchas el día previo a la ofrenda. Quizás esta frase presumida haya conducido a muchas hasta la peluquería para transformar las largas melenas en elegantes moños. Los centros de belleza estaban ayer llenos a rebosar. En Marco Aldany, por ejemplo, una legión de 18 trabajadores atendía al mismo número de clientes, mientras 30 personas esperaban para ser peinadas. ¡Y solo eran las dos de la tarde! "La mayoría de las mujeres piden cosas sencillas, el típico moño de baturra trenzado o moño castaña", explica Beatriz Espinosa, encargada del establecimiento, sobre una algarabía que casi impide hacerla oír.
La floristería Artemisa, alejada por apenas 200 metros de Marbid, ofrece un remanso de paz tras el ajetreo. Su dependienta Pilar Alonso, atiende a una clienta habitual que no va a comprar flores para la ofrenda. Ambas charlan con tranquilidad, aunque como Pilar Alonso puntualiza después, "estos son días de mucho trabajo". A ellos, después de todo, también les quedará la recompensa del trabajo bien hecho.
Orquídeasdesde VenezuelaOtra tradición dentro de la tradición es el envío de orquídeas coromotanas desde Piritu, estado Portuguesa, en Venezuela. Es una ofrenda de la Virgen de Coromoto a la patrona de la Hispanidad, que lleva 38 años celebrándose. De hecho, en el país americano supone toda una ceremonia, que este año incluye actos desde el pasado jueves, con desfiles florales, ofrendas a la virgen local y una bendición y despedida a las orquídeas, que hoy lucirán en el manto de la Virgen del Pilar.
Dulce batallaLos peñistas rinden homenaje a los defensores al ritmo que marca la charanga.EL GENERAL PALAFOX DEFENDIÓ AYER LA CIUDAD DESDE LA PLAZA ESPAÑA. (11/10/2008)  Ojalá todas las guerras fueran como las de ayer. El pregonero de este año, Guillermo Herrera, ya recordó que hace dos siglos se vivió una gran fiesta en la ciudad. Y razón no le faltaba. Doscientos años después, la federación de peñas quiso recordar este momento por todo lo alto. Pero esta vez las armas eran instrumentos de música y los cañonazos, inofensivos pero cargados de pólvora, los lanzaba el general Palafox. Las peñas rindieron ayer su particular homenaje a los defensores de la ciudad que crearon el lema Ayer, hoy y siempre, a Zaragoza la defiende su gente.
El general Palafox esperaba impaciente junto a su cañón en la plaza de España, convertida ayer en la Puerta del Carmen de antaño, icono de la resistencia, a que el resto de su ejército llegara hasta ese punto para demostrar su fuerza. Por su parte, los soldados rasos del ejército, a partir de ahora peñistas, salían desde las antiguas baterías que defendían la ciudad para homenajear a sus héroes (desde la Batería del Carmen hasta la Batería de la Puerta del Sol pasando, entre otras, por la del Portillo y la de Santa Engracia).
Así, de repente, cuando el reloj marcaba las 20 horas, la ciudad convirtió su caos circulatorio en una bella melodía. Las charangas sonaban con fuerza mientras una marea de peñista irredentos, como hace doscientos años sus antepasados, se lanzaba a defender la calle ante la incomprensión de los conductores que, atónitos, observaban como ni siquiera la autoridad intentaba poner algo de orden dentro del caos.
A lo lejos ya sonaban los primeros cañones lanzados por el general Palafox, quizá para orientar a los suyos. Y entre calles estrechas, serpenteos y mucho ambiente festivo, una buena parte de las peñas entraban, victoriosos, en el Paseo Independencia. En esta ocasión, el resto de habitantes no recibían con vítores al ejército de peñistas pero, sin duda, sí con expectación. Y, entonces, se desató la locura. Las charangas de cada una de las peñas luchaba por hacerse oír más fuerte que la de al lado. El del megáfono, quién sabe quién sería su antepasado ni que papel desempeñaría en Los Sitios, intentaba poner un poco de orden por eso de poner el protocolo pero era una tarea imposible.
Y entre tanto jolgorio y ambiente festivo, lo único que unía a todas las peñas en un solo grito era el disparo del cañón. Si hace doscientos años hubieran tenido tanta pólvora, seguro que no nos ganaba nadie, debían pensar algunos. Entre el follón, se intuía que se estaba interpretando Sitio de Zaragoza. Y, después, a seguir la fiesta en las calles. Con la bota de vino y el pincho de tortilla. Dulce epílogo para una fiesta que comenzó hace doscientos años.
Estopa cierra esta noche su gira ´Allenrock´ en ZaragozaD. M. B.dmonserrat@aragon.elperiodico.com (11/10/2008) Tras más de cuarenta conciertos y tres meses de gira, fin del camino. José y David Muñoz cierran esta noche su gira Allenrok en un pabellón Príncipe Felipe en el que se sienten como en casa. Ya son cinco veces (seis con la de esta noche, a las 22 horas) las que han actuado aquí. Y es que, dicen, les da "suerte". Hablar de fortuna cuando uno lleva más de tres millones de discos vendidos bien podría ser una frivolidad. Lo cierto es que Estopa ha vuelto a triunfar con su último trabajo, el que hace el quinto, Allenrok, del que han vendido más de 250.000 copias y que esta noche presentan con toda su potencia en las Fiestas del Pilar.
El disco representa doce estados de ánimo. Autoproducido por ellos mismos, han contado con la colaboración de Chonchi Heredia, Juan Maya, Angie Bao, Jose Antonio Romero, Ludovico Vagnone, Luis Dulzaides y Nacho Lesko, entre otros muchos artistas.
Eventos del fin de semanaEl fin de semana del Pilar por delante  Queda todo un mundo de actividades por realizar en estas fiestas y parece que no queda ya nada para que acabe la fiesta. El tiempo se nos escapa de las manos y no queremos dejar de distrutar un momento.
Todo tipo de música, desde las viejas glorias del heavy con Europe a la cabeza, la fiesta
Maxima Independance del techno, o estrellas consagradas como Bosé, Estopa, El Barrio o Extremoduro, desfilarán por los escenarios aragoneses hasta que la gran Carmen París clausure la fiesta.
El teatro, tanto para un público infantil como el adulto, seguirá con sus espacios propios y con las obras que están siendo un éxito estos días. Solo habrá una obra que prologue su estancia en Zaragoza una semana más, se trata de Arte en el Teatro Principal.
Aprovechad y dsfrutad al máximo de lo que queda de la fiesta.
Aquí tenéis todos los enlaces de la programación completa de los días para no perderos nada.
Viernes, 10 de octubre
Sábado, 11 de octubre Domingo, 12 de octubre Lunes, 13 de octubre
|
|
|