El primer chapuzón
(Actualizado: martes 22 de mayo de 2007)
Por
si no nos habíamos dado cuenta todavía, un hecho sintomático de
la llegada del relajo estival es la apertura al público de las piscinas
municipales abiertas. Ya tenemos otra oferta más para pasar nuestro
tiempo de ocio haciendo un poco de deporte, que a algunos no nos
vendrá nada mal, o simplemente tumbados al sol, que todo es necesario
después del duro año laboral y estudiantil.
Los ciudadanos cuentan con una amplia oferta de centros privados
y una cada vez más cuidada oferta municipal de piscinas,
un total de 21 recintos repartidos por todos los barrios zaragozanos
que permanecerán abiertos desde el sábado 26 de mayo hasta
el próximo 9 de septiembre, mientras que los distritos rurales abrirán
sus puertas el próximo 2 de junio.
Esta misma semana pueden formalizarse los abonos de temporada en
las taquillas del Pabellón Príncipe Felipe -en horario de 10 a 21
horas ininterrumpidamente-, así como en los Centros Deportivos Municipales
del Actur (C/ Pablo Ruíz Picasso, s/n), Alberto Maestro (Avda. las
Torres, 2), Ciudad Jardín (C/ Santo Domingo Sabio, s/n), Delicias
(C/ Moreno Alcañiz, s/n), Gran Vía (C/ Domingo Miral, s/n), La Jota
(C/ Velilla de Ebro, s/n) y Torrero (C/ Oviedo, s/n), en todos ellos
de 11 a 14 horas. A partir del inicio de la temporada de piscinas
de verano, el sábado 26 de mayo, se podrán adquirir los abonos en
todas las piscinas municipales.
Las tarifas de los abonos oscilan entre los 63 euros para los adultos,
38 euros para jóvenes (nacidos entre 1989 y 2001) y 29 euros para
para nacidos antes de 1943 y pensionistas. Además, existen descuentos
especiales.
Para formalizar el abono es necesario entregar el DNI del titular,
una fotografía tamaño carnet, el importe del abono y documentos
que acrediten el carácter del abonado (pensionistas, certificado
de familia numerosa o nivel de renta familiar).
Para más información puede visitarse la página del Ayuntamiento
de Zaragoza.
Tanto en las piscinas privadas como en las municipales, la seguridad
constituye una condición básica, ya que el reglamento
establece la necesidad de que exista al menos un socorrista por
piscina. Además, existen una serioe de normas y de recomendaciones
que resulta aconsejable tener en cuenta a la hora de acudir a los
centros acuáticos. En la mayoría de los recintos se
establece que los usuarios se duchen antes de introducirse en el
agua, que circulen por las playas de las piscinas sin correr ni
dar empujones y que abandonen el agua en caso de tormentas.
Asimismo, no se permite el acceso con calzado o ropa de calle en
las zonas de baño y césped ni comer fuera de los lugares
indicados para este fin. También se recomienda el uso de
gorro de baño y ducharse tras terminar el mismo.