Fernando Valero / El Periódico de Aragón
En los cines del paseo de la Independencia ponían películas como Emmanuelle negra o Historia de O, a todo el mundo le resonaba en los oídos la tonadilla del programa televisivo Un globo, dos globos, tres globos, y las carreteras estaban llenas de Seat 127, aunque también pululaba el Ford Fiesta y se dejaban ver los primeros Renault 18.
Corría el 9 de abril de 1978 y Aragón estrenaba régimen preautonómico el mismo día en que se inauguraba la FIMA y el Real Zaragoza, en cabeza de la Segunda División, derrotaba al Puertollano fuera de casa por 2 goles a 1, gracias a sendos cabezazos de Arrúa y Víctor. El entrenador de entonces, Arsenio Iglesias, daba por hecho que el conjunto zaragocista volvería a Primera (ahora va en sentido inverso), pero la economía no marchaba bien. El país rozaba el millón de parados, subían los precios de la leche y la gasolina y en la capital aragonesa se movilizaban varios colectivos, desde los alumnos de la Universidad Laboral hasta los vendedores de cupones de la ONCE.
El primer Gobierno preautonómico, presidido por Juan Antonio Bolea Foradada, inauguró una época ilusionante en plena Transición política. Basta con ver las imágenes de la multitudinaria manifestación del 23 de abril del 78 en Zaragoza para calibrar la esperanza que movía al pueblo. Y lo cierto es que, sin tener todavía un poder real, aquel flamante Ejecutivo dio un fuerte impulso a las reivindicaciones de los aragoneses.
BALANCE DESIGUAL Algunas de ellas casi se han realizado al cien por cien, como el eje carretero vertical, hoy denominado autovía Mudéjar o A-23. Otras se han logrado a medias, caso de los límites eclesiásticos, pues la diócesis de Jaca sigue perteneciendo a Navarra y Lérida no suelta los bienes de la Franja. Sin embargo, algunos sueños razonables, como la reapertura de la línea férrea entre Canfranc y Oloron, siguen siendo objetivos frustrados. Y si ahora es el momento de Teruel Existe, en aquellos años ya había algo llamado Salvemos Teruel.
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| Burriel, Marraco y Sáinz de Varanda en la marcha por la autonomía del 78 |
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En España mandaba Adolfo Suárez (de la extinta UCD), en Cataluña, Josep Terradellas, y en el mundo, Jimmy Carter, por los Estados Unidos, y Leónidas Breznev, por la URSS, ¿recuerdan?
ETA mataba mucho y ya se hablaba de "negociaciones para el alto el fuego". El GRAPO también estaba activo y atentaba sin parar, mientras que en Canarias hacía de las suyas el MPAIAC, con lo que el panorama terrorista era de lo más variado.
La delincuencia común tampoco paraba. El sector del taxi, por ejemplo, andaba revuelto. La víspera de la constitución oficial de la Diputación General de Aragón en la iglesia bilbilitana de San Pedro de los Francos, un taxista había aparecido muerto, con la cabeza destrozada, en un descampado del zaragozano barrio Oliver. No era la primera víctima violenta del gremio. Solo unos días antes, otro conductor profesional fue hallado carbonizado dentro de su vehículo, cerca del Parque Deportivo Sindical. Al entierro del primer chófer en Ontinar del Salz asistieron 1.002 taxistas que formaron el cortejo fúnebre más largo que se recuerda en Aragón.
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| Campo, amenazado por un embalse |
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Por lo demás, uno de los problemas que más preocupaban a los aragoneses, igual que ahora, era el precio de la vivienda, en una época en que los pisos se vendían a partir de dos millones de pesetas. No había llegado la crisis inmobiliaria, por más que en los diarios hacía ya unos años que aparecían anuncios de chalets y apartamentos en los Pirineos, y en Salou, por supuesto.
Una minoría jugaba en la Bolsa. Chutaban las matildes de Telefónica y las acciones del sector eléctrico. Pero la mayoría de la población estaba en otra cosa, generalmente la compra de la primera televisión de color o el cambio del 127 al Seat 131, toda una conquista social cuando los coches de importación aún llegaban con cuentagotas. En la tele (solo había dos cadenas), la gente se distraía con programas como 300 millones, Estudio estadio y Un hombre en casa.
Por aquel entonces ya se hablaba del calentamiento global, pero se puede decir que Aragón, en abril de 1978, con su autonomía recién puesta, vivía una época feliz tres años después de la muerte de Franco y tres años antes del golpe de Estado de Tejero.