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Acercarse hasta el Cinca Medio es aproximarse a su historia, a su riqueza artística y cultural, pero sobre todo a su acogedora gente. El rico y diverso patrimonio histórico, consecuencia del paso de diferentes culturas por la zona, está presente en cada rincón de sus nueve municipios. Pasado, presente y futuro, porque este territorio todavía está por descubrir... Planteamos aquí un recorrido de fin de semana por su sorprendente oferta turística, cultural y gastronómica.
Por: Andrea Ropero
Última modificación: 30/08/2005
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Cómo llegar
Por carretera: Desde Zaragoza (140 km.) el acceso más rápido se realiza vía Huesca (66 km.), por la carretera N-240, que también une la localidad con Lérida (52 km.)
Por tren: La estación de Monzón se encuentra en la línea Zaragoza-Lérida-Barcelona por lo que hay muchas opciones a lo largo del día. Desde Zaragoza el trayecto medio tiene una duración de hora y media y un precio de 8 euros en regional y 15 en tren hotel.
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Vista aerea de Monzón. |
1er día: Monzón y Binaced
Iniciamos nuestra ruta en Monzón, capital mediocinqueña, y por cuyas calles han desfilado romanos, árabes, judíos, caballeros templarios y un sinfín de grandes personajes. El emblema de la localidad, un castillo construido por los templarios en el siglo XII, llama al visitante desde lo alto de un cerro y le invita a conocer por qué ostenta el galardón de Monumento Artístico Nacional. Pese al paso de los años, su buena conservación nos permitirá observar la Torre del Homenaje, de origen árabe, y algunos de sus pasadizos, fruto de su transformación en Cuartel de Artillerías entre los siglos XVII y XVIII. También se conservan las torres defensivas y de vigilancia levantadas por los árabes, perfecto balcón para contemplar una idílica panorámica de Monzón.
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Iglesia de Santa María. |
Monzón: tierra natal de Joaquín Costa
Dejamos atrás el castillo para perdernos por las calles de la localidad, siempre abarrotadas de montisonenses y de vecinos de los municipios cercanos, que acostumbran a desplazarse hasta Monzón para realizar sus compras.
Tras el castillo, nuestra siguiente visita pasa por adentrarnos en el Templo Románico de Santa María del Romeral, del siglo XII, convertido en concatedral desde 1995. Rezuma historia por sus poros y su más puro estilo románico es digno de admiración. El visitante se queda prendado de este templo, situado en el centro de Monzón, y que en 1.633 asumió la categoría de Colegiata Insigne y Cabecera del Vicariato General. Desde este monumento histórico artístico bajamos por la calle Ozcoidi para dirigirnos hasta la colindante Joaquín Costa, donde se encuentra la casa natal de este ilustre personaje de nuestra historia. Allí podremos conocer tanto el museo de este universal montisonense como el Centro de Estudios de Monzón.
Salimos de la calle Joaquín Costa y tomamos la calle Mayor, que desemboca en la Plaza Mayor, donde se halla el ayuntamiento. Se trata de un caserón de estilo aragonés renacentista del siglo XVI, que si por algo sorprende al visitante es por los cinco arcos adovelados que tiene en la fachada.
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Casa natal de Joaquín Costa. |
Parada gastronómica
Tras el castillo, la catedral de Santa María y la casa de Joaquín Costa, la oferta culinaria montisonense nos espera. Un lugar perfecto para comer es El Parque, sito en el paraje natural de Los Sotos, un rincón de gran interés ecológico a orillas del Cinca. Junto al puente del río, en la N-240, y bajo unas apacibles sombras de álamos, se encuentra este restaurante, donde además de todo tipo de carnes a la brasa podremos degustar las típicas judías cocinadas a la antigua usanza.
Una vez saboreada la gastronomía montisonense, la mejor forma de continuar la tarde es seguir paseando por las calles del municipio. Una buena opción: contemplar el conservatorio de música Miguel Fleta, construido recientemente en el lugar donde antiguamente se alzaba el antiguo hospital de San Francisco. Está situado en la Plaza Aragón, justo al lado de la N-240, y gracias a su impresionante estructura ya se ha convertido en uno de los emblemas de la localidad. Enlaza con la avenida Lérida, donde además de numerosos cafés, como el Blues o la Canela, también se encuentra el monumento dedicado a Joaquín Costa.
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Binaced |
Visita a Binaced
Desde Monzón podremos tomar, de nuevo, la N-240, aunque esta vez en dirección Lérida. Nuestro destino: el municipio cercano de Binaced, famoso por sus restos arqueológicos, sus fiestas y su gastronomía. En la avenida Lérida, y tras haber pasado la popular discoteca El Cine, cogemos el desvío hacia Binaced, del que sólo nos separan 9 kilómetros. Al llegar a este pequeño núcleo oscense, cuya población ronda los 1.600 habitantes, es aconsejable aparcar el vehículo en la plaza España, situada en la entrada del municipio. Desde allí ya se observa el colegio El Trebol, anteriormente llamado Joaquín Costa. A su izquierda podremos contemplar el pabellón Pepe Chaverri, en honor a este escalador binacetense que desgraciadamente falleció en los Alpes junto a tres españoles más.
Continuamos en la misma dirección hasta que veamos la calle Santa Ana que nos llevará directamente a la plaza del ayuntamiento, donde también se alzan la casa de la cultura y varios caserones aragoneses de principios de siglo. Desde allí tomaremos la calle Mayor, que nos llevará directamente hasta la iglesia parroquial San Marcos. Data del siglo XVIII y es muy querida por los habitantes de Binaced. Si queremos hacer un alto en el camino, allí mismo está el pub Patio, cuya decoración interior sigue sorprendiendo a los binacetenses.
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Ribera del Cinca. |
Noche en Monzón
Tras el parón, es momento de coger el coche para acercarnos hasta la conservera de Binaced, donde podremos comprar el mejor melocotón, y a un buen precio. Para llegar debemos tomar la avenida Goya en dirección Binefar, y este camino también nos llevará a las piscinas municipales, perfectamente acondicionadas con pistas de tenis, campo de fútbol y cafetería. Y desde allí ya podemos regresar al municipio para cenar en el famoso restaurante-brasería Casa Lola, que ofrece una suculenta variedad de platos. Entre ellos: el ternasco de Aragón.
Dado que las plazas hoteleras de la comarca del Cinca Medio se encuentran sobre todo en Monzón, lo más recomendable es alojarse allí. La oferta es amplia, y hoteles como el Vianetto, el Bellomonte o La Carrasca ofrecen un buen alojamiento. Tras elegir el hotel, y después de haber cenado en Binaced, la fiesta montisonense nos espera.
2º día: Fonz, Pueyo de Santa Cruz y Albalate de Cinca
Ya es domingo, hemos visitado Binaced y Monzón, así que ahora le toca el turno a Fonz. Esta villa de 1.200 habitantes está construida alrededor de la Fortaleza de la Edad Media, más conocida como LA FORZA, y dista 15 kilómetros al norte de Monzón. Los edificios de estilo renacentista, como la casa Guilleuma, o los palacios de verano que el Obispado de Lérida tuvo hasta la desamortización tienen una fuerte presencia en Fonz, que también es famoso por su fuente. Construida en 1567, se compone de seis caras y la marmota es de estilo renacentista con columnas redondas y capiteles corintios. Es el escudo del pueblo.
Paseo por Fonz
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Fonz |
El palacio Gómez de Alba, actualmente convertido en residencia de ancianos, también es uno de los buques insignia de esta localidad, así como la iglesia. De estilo renacentista, su interior se compone de una nave central dos laterales sostenidos por ocho columnas cuadrangulares. Si famosa es la iglesia todavía más la casa natal de Pedro Cerbuna, fundador de la Universidad de Zaragoza. Fonz conserva su bella casa solariega, más conocida como Casa Moner, donde se fundó en 1868 el Instituto Cerbuna. Entre sus alumnos: Escrivá de Balaguer. La gastronomía también es digna de admiración, y son famosas sus coquetas, elaboradas con manteca y pan, el delicioso pastillo de calabaza o el Mostillo, que se elabora a base de vino y frutos secos.
Y desde Fonz nos dirigiremos a Pueyo de Santa Cruz, situado a ocho kilómetros al sur de Monzón, siguiendo la ruta marcada por el descenso del río Cinca. Destaca la torre del campanario, de estilo morisco, así como la fachada del ayuntamiento. Los melocotones también proliferan en esta localidad, cuyo reto pasa por incentivar a la juventud para que siga trabajando las tierras.
Imprescindibles patatas con carne y bechamel
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Albalate de Cinca |
Dejamos atrás Pueyo para visitar nuestro último destino en la ruta: Albalate de Cinca. Situado en la margen izquierda del Cinca, da la bienvenida a los visitantes con un paraje pleno de árboles frutales, principalmente perales y melocotoneros. Sus actividades culturales son tan conocidos en la zona como su festival de Jotas en honor a uno de sus hijos ilustes: Miguel Fleta. Un lugar idílico para degustar la mejor gastronomía mediocinqueña es el restaurante Casa Santos, muy famoso en la zona por sus patatas con carne y bechamel. Tras la comida, qué mejor para acabar un fin de semana inolvidable que un tranquilo paseo entre el Torreón Almohade de Albalate, junto al palacio Ducal, la plaza Mayor o la plaza de la Iglesia. Lo acabamos como lo empezamos: rodeados de historia.
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