Arquitecturas de ladrillo jalonan el cauce del Ebro
[Quinto de Ebro] [Monasterio de Rueda] [Escatrón] [Caspe]
Nuria Asín (El Periódico de Aragón)
En la margen derecha del río Ebro, en plena depresión, se sitúan varios núcleos de población donde el mudéjar se manifiesta en magníficas construcciones religiosas, como en la antigua iglesia parroquial de la Asunción de Quinto de Ebro, o la torre del monasterio de Rueda, próximo a Escatrón, en cuyos regios muros de piedra se condensan siglos de historia.
QUINTO DE EBRO
Núcleo de origen romano que, en su urbanismo, evidencia el paso de etapas históricas como la morisca, patente en la tipología de sus edificios y en el trazado de sus calles, estrechas y sinuosas. Los mudéjares dejaron su personalísima huella en la iglesia de la Asunción, que se sitúa en lo alto de municipio, ejerciendo su papel de vigilante perpetuo de calles y casas.
La Guerra Civil provocó importantes destrozos que todavía hoy se aprecian en este edificio, una construcción que quedó tan dañada por los cañonazos que tuvo que abandonarse, construyéndose un nuevo templo para el culto cerca de la carretera. Esta construcción, conocida por los oriundos como "El Piquete", posee una antigua torre de planta cuadrada en la que se conserva una exquisita decoración mudéjar formada por amplios paños de sebka, compuestos por lazos entrecuzados, entre los que se intercalan caprichosas estrellas. En el interior de la iglesia, con ábside poligonal, aparecen tribunas sobre las capillas laterales, una tipología que se repite con frecuencia en las iglesias mudéjares aragonesas, como en Ricla, Ambel y la colegial de Borja.
De estilo gótico se conserva la ermita de Santa Ana. Otras construcciones de interés son la ermita de la Virgen de Matamala y la de Bonastre.
MONASTERIO DE RUEDA
A 20 kilómetros de Quinto se sitúa el Monasterio de Rueda, uno de los ejemplos artísticos más sobresalientes de la comarca bajoaragonesa. En el conjunto, se aprecian estilos arquitectónicos diferentes, que responden a las sucesivas fases de construcción del monumento, como el cisterciense, orden a la que pertenece el cenobio, instalada en Rueda en 1202; el renacentista y el barroco, que se manifiesta en las dependencias señoriales del monasterio (plaza de San Pedro y Hospedería), construidas en el siglo XVI bajo el mandato del abad Miguel Rubio, Lorenzo Pérez de Aldea y Juan Hugarte.
El arte mudéjar aparece en las tracerías de torre de la iglesia abacial, en la que también aparecen huellas de otros estilos arquitectónicos como el cisterciense, aprecible en la base de la torre, construida en piedra, y el barroco clasicista, que se manifiesta en el remate de la construcción.
La aparición de la torre del monasterio de Rueda es curiosa, ya que las edificaciones cistercienses no solía colocar este elemento arquitectónico formando parte de sus extensos conjuntos monacales. Este hecho, junto con la belleza de los ornamentos mudéjares que aparecen en la misma, formados por esquinillas y lazos, otorgan a este espacio un encanto especial que, unido a la tranquilidad que se respira en cada rincón de este monasterio, constituye un destino ideal para los amantes del arte y la historia.
Perteneciente a la orden cisterciense, los muros del cenobio ofrecen al turista bellos rincones, como el claustro (siglos XIII.XIV). Desde esta zona se accede a uno de los lugares más bellos de monasterio, el refectorio, donde los monjes comían en absoluto silencio, sólo roto por las palabras de fraile que leía pasajes de la Biblia desde el púlpito, al que se accede por una curiosa escalera de piedra, excavada en el muro. En el siglo XVI se construyen la plaza de San Pedro y la hospedería, un bello espacio que está siendo restaurado por el Gobierno de Aragón.
ESCATRÓN
Localidad que fue señorío feudal del monasterio de Rueda, durante siete siglos. En sus calles, con singulares edificios, se refleja influencia del cercano cenobio cisterciense, ya que domina la construcción en piedra, con magníficos muros y soberbios aleros. La iglesia parroquial es de estilo barroco. En su interior destaca el retablo mayor de alabastro. A las afuera del municipio están las ermitas de Santa Agueda y San Javier. Los amantes de la naturaleza pueden acudir al embarcadero y particar piragüismo por las aguas del Ebro.
CASPE
Los arcos del toril, la casa Barberán, el castillo del Compromiso, la ermita de Santa María de Horta y la torre de Salamanca son los puntos turísticos más bellos del municipio.
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