En Teruel se manifiesta el esplendor del arte mudéjar
[Teruel] [Peñarroya de Tastavins]
Nuria Asín (El Periódico de Aragón)
El arte mudéjar, un estilo nacido de la convivencia de tres culturas diferentes, alcanza su máxima expresión en Teruel, en cuyas sus calles sigue vivo el espíritu de los alarifes mudéjares, que realizaron bellos trabajos en ladrillo y cerámica. Un arte universal que recibió de la UNESCO el calificativo de Patrimonio de la Humanidad.
TERUEL
Ciudad cuyos monumentos mudéjares, como la Catedral, el templo de Merced, la iglesia y torre de San Pedro, la de San Martín y la del Salvador pasaron a ser Patrimonio de la Humanidad en 1986.
Innumerables son los encantos que ofrece la ciudad turolense, entre ellos el monumental edificio de la catedral de Santa María de Mediavilla, una elegante construcción de influjo islámico y raigambre almohade. En su interior, se conserva una espléndida techumbre de par y nudillo del siglo XIV, decorada con bellas figuras coloreadas con vistosos y llamativos pigmentos, como el rojo, el azul y el verde.
La iglesia de la Merced y la de San Pedro, cuya elaborada ornamentación ha sido emparentada por los estudiosos con la de la Aljafería zaragozana, son otros de los singulares edificios mudéjares que se conservan en la ciudad. Además, el templo de San Pedro alberga en su interior el mausoleo de Los Amantes, uno de los lugares más visitados.
Pero si por algo destaca Teruel es por sus elegantes y esbeltas torres, que perfilan el horizonte. Entre ellas, la de San Martín, la de San Pedro y la del Salvador, todas ellas de planta cuadrada, construidas en el siglo XIV. Será en estos edificios donde el estilo mudéjar se manifieste de forma más extraordinaria y personal, ya que en ellos aparecen las más bellas decoraciones geométricas de ladrillo, junto a las que se disponen bellos motivos cerámicos en forma de estrellas y columnillas, elementos, que producen, al incidir sobre ellos la luz, bellos destellos que llaman la atención a todos los que visitan estas tierras llenas de historia.
Realizar un recorrido por sus calles supone para el visitante un bello paso por diferentes etapas históricas, como la renacentista, manifiesta en el Acueducto de los Arcos. La Casa Consistorial y la de la Comunidad, el Convento de San Francisco, el Viaducto, la Plaza del Torico y la de Carlos Castell, con bellos porches, son, junto al Palacio Episcopal, del siglo XVI, algunos de los rincones más bellos de la ciudad.
El mausoleo de los Amantes, en el que se reproduce la historia de amor de Isabel de Segura y Diego de Marcilla, es lugar de visita obligada para aquellos que aman la cultura popular. En febrero, las calles de la ciudad retroceden al pasado y se llenan de ambiente medieval, para recrear la historia de estos desventurados amantes turolenses.
PEÑARROYA DE TASTAVINS
Peñarroya de Tastavins es un pequeño municipio donde el mudéjar aparece en la bella techumbre de la ermita de la Virgen de la Fuente. La iglesia parroquial es otro de los monumentos de interés turístico.
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