|
Historia
"Es
una ciudad pequeña y antigua...con un carácter original y artístico. Cruzando
sus calles, con arquillos y retablos, con caserones de piedra llenos de escudos
y timbres heráldicos, con altas rejas de hierro de labor exquisita y extraña,
hay momentos en que se cree uno transportado a Toledo, la cuidad histórica por
excelencia". Gustavo Adolfo Bécquer
La
ciudad de Tarazona organiza la salida del valle del Ebro hacia la meseta por Soria
y hacia Navarra por Tudela. Su posición estratégica le ha proporcionado desde
el principio de los tiempos el status de ciudad importante, reconocida por romanos,
cristianos, árabe sy judíos.Su patrimonio artístico refleja todas esas influencias,
aunque la ciudad se enorgullece especialmente de su conjunto mudéjar.
Dice
la leyenda que la ciudad fue edificada por Túbal y Caín, y reconstruida por Hercules,
como consta en la leyenda de su escudo: "Túbal y Caín me edificat. Hércules
me redificat". La Triasu celtibérica fue una ciudad importante que llegó a
disfrutar del privilegio de acuñar monedas de plata.
Los
romanos ampliaron la ciudad, la amurallaron y conviertieron en un punto
fuerte de su red de comunicaciones, con su castro militar principal en el solar
del actual Palacio Episcopal. El plano de la Turiaso romana permaneció casi inalterado
hasta el siglo XII. Todavía puede seguirse perfectamente el trazado del cardo
en la actual calle de San Atilano y el del decumano en la calle San Bernardo.
Los
visigodos mantuvieron la importancia de la ciudad hasta su conquista por
los árabes en el 714. El dominio musulmán duró hasta el año 1119, cuando
con Zaragoza ya conquistada, Alfonso I dedicó sus esfuerzos bélicos a tomar Tudela
y Tarazona. Los 400 años de dominio musulmán resultan ser de lo más prolífico
en vida social y cultural, desarrollo económico, configurando una ciudad moderna
y una organización vital perceptible en Tarazona.
Tras
la reconquista, la situación fronteriza de la ciudad entre los reinos de
Aragón, Castilla y Navarra provocó numerosas batallas y la ciudad conoció varias
ocupaciones durante un periodo ciertamente desastroso. Durante el siglo XV, Tarazona
trató de recuperarse de los desastres de dos siglos de guerras de banderías y
epidemias sanitarias.
Con
la unión de las Coronas de Aragón y Castilla, Tarazona dejó de valorarse
sólo por su posición estratégica, y aprovechó los siglos XVI y XVII para desarrollar
un espectacular crecimiento demográfico, económico y cultural, deteriorado por
la expulsión de los moriscos. Gran parte de la Tarazona monumental se la debemos
a esta época de esplendor.
El
siglo XVIII comenzó con la guerra de la Independencia y fue un siglo duro
para la ciudad que conoció una severa crisis económica causada por los esfuerzos
bélicos. Tras las cortes de Cádiz la ciudad se incorpora a la provincia de Zaragoza,
crece espectacularmente y conoce un periodo de industrialización pero no puede
evitar la situación que la marca como ciudad de 'provincias', administrativamente
a expensas de la capital.
Tras
la guerra civil, Tarazona se estanca ligeramente, quedando su población
en torno a los 10.000 habitantes. Actualmente es la clara cabeza de comarca
del Somontano de Moncayo y una ciudad con vocación de crecimiento y gran actividad
cultural. La ciudad es un museo viviente que alberga maravillas de épocas y culturas
muy diversas. Ha sido declarada Conjunto Histórico Nacional.
|